Cuelgo una fotografía del concierto-homenaje a Totoyo después de una dificil elección entre todas las que Pedro Siemens me ha hecho llegar; por la calidad de las mismas y porque una solo foto no refleja con excatitud la suma de emociones que se vivieron durante el concierto. Y mientras espero a que se cuelgue en la red, recuerdo algunas cosas: comencé con un poco más de veinte años, mucha ingenuidad y ninguna experiencia, a idear imágenes encima del escenario que tuvieran que ver con las músicas de raiz con las que me había criado. Al final, aunque uno sea un poco gandul, son tantos calendarios los que han caído de la pared que es inevitable que en mis recuerdos personales la biografía profesional de uno esté llena de noches inolvidables, de gente inolvidable, de músicos, cantantes y actores estupendos.
Pero no me refiero a los aplausos y los éxitos -más o menos modestos- de esas noches; me refiero al carácter de emoción, al "duende" que aparece en un instante y que logra que cientos de personas se emocionen de la misma manera. Sentí la noche del pasado día 30 que había sido el espectáculo más redondo que había ideado nunca. Quizás por la desnudez, por la autenticidad que crearon todos los que ayudaron a levantar aquello, por la ternura que contagiaban cada uno de los fotogramas que proyectamos.

Y eso fue lo que ocurrió en "La leyenda del timple". Totoyo, con 73 años, tocó con ese pellizco que sólo tienen los grandes. Y el mundo de amigos que estuvo alrededor, acompañándolo, cuidándolo, sumando sus talentos a la fuente de tradición y creación que simboliza Totoyo, se arrimó a su sombra. Sonó otra música de Canarias, aunque pareciera la de siempre.
Fueron todos; los que vinieron de otras orillas del mar y los de dentro. No me entretengo en nombrarlos; fueron todos. Carlos Oramas, que lideró las músicas que se abordaron, por tantos meses de complicidad en común para sacar adelante el proyecto y por ser el sostén que necesitaba Totoyo para hacer sonar su timple, fue el mentidero de muchas de mis dudas cuando montaba la producción.
Un crítico de prensa -Pepe Orive- habló de un abrazo de agua. Nunca pude estar tan de acuerdo con el título de una crónica periodística.
Foto de Pedro Siemens.Espectáculo Totoyo Millares: "La leyenda del timple". Auditorio "Alfredo Kraus" de Las Palmas de Gran Canaria. 30 de Diciembre de 2008.






