
La producción la diseñamos hace meses con Carlos Oramas, Olga, Braulio y el mismo Totoyo, que gustaba de recuperar algunas de sus piezas de antaño. Carlos ha desarrollado un trabajo -junto a los chicos de la banda, especialmente Germán López- muy paciente, entendiendo a su Maestro, cuidándolo en todo momento. Totoyo tiene 73 años pero aún se conserva en forma; quiero decir que toca y que lo sigue haciendo muy bien, extraordinariamente bien si tomamos en cuenta su edad.
Con Carlos sólo hemos podido trabajar en alguna contada ocasión en los últimos tres años, aunque siempre ha sido un placer. Hace un año montamos en acústico un pequeño repertorio con mis canciones y una pequeña banda donde él mismo aportaba sonoridades singulares a través de algunos instrumentos de cuerda antiguos. El que más me gusta, por su elegante sonoridad, es una guitarra romántica, de caja muy pequeña y con sabor de cuerdas de animal.
Cuando abordamos el proyecto, decidimos apostar por una propuesta de directo que estuviera en consonancia con el prestigio de Millares y con una revisión antológica de su obra. El concierto, lógicamente basado en el timple de Totoyo y en su repertorio histórico -con el que han aprendido a tocar numerosos aficionados de nuestro instrumento más señero-, necesitaba de un contrapeso estético y tímbrico para que no fuese lineal.
Pensamos entonces en combinar las piezas instrumentales más populares del timple con piezas, vocales fundamentalmente y entresacadas de la tradición etnomusical de Canarias, que sirvieran como pequeños puentes musicales. Totoyo bebió en los años 50 y 60 de esas mismas fuentes, provenientes de la tradición musical rural de todas las Islas del Archipiélago. Recogió tambiñen algunas melodías y canciones en pesquisas que llevó a cabo en algunas de las Islas. Todo eso para desarrollar versiones con su instrumento, así que se trataba de añadir pequeños tesoros folclóricos muy poco conocidos o desconocidos para el público que emgancharan con ese instinto de busqueda de nuestro timplista.
Son pequeñas piezas provenientes de nuestro archivo de recolecciones de campo, especialmente las que hicimos en Fuerteventura en los años 80, y otras entresacadas de la labor de Lothar Siemens, publicada en parte en un disco que acompaña al libro que da cuenta de su tesis doctoral (Canciones de trabajo de Gran Canaria)y que debería ser un referente obligado, no sólo para cualquier estudiante de musicología europeo, sino para cualquier músico amante de las músicas de raíz.
Cantos de arar, de arriero, cantos de tomateras o romances tradicionales que se utilizaban en las labores agrícolas y otras melodías ancestrales que se interpretarán a viva voz, con la desnudez con la que fueron recogidas de labios de ancianos informantes, se darán la mano con piezas del virtuosismo instrumentístico de mi viejo Maestro. Muchas de estas últimas no han sido interpretadas en directo por Totoyo desde hace tres decenios como el Pericón, el Vals canario o las Folías dedicadas a su amigo Casimiro Camacho.
Los temas clásicos de su repertorio, Folías, Malagueñas, su famosa Mazurca o su popular Polca majorera no faltarán tampoco en la noche de su homenaje interpretadas por él mismo y la banda que lo acompaña desde hace dos años, formada por el timplista Germán López, el contrabajista Marco Valero, el percusionista Gilberto Noriega y el propio Oramas.
También se interpretarán algunos de los temas que grabó Totoyo junto al desaparecido Jose Antonio Ramos y Oramas en "Las manos del maestro". Es evidente que durante algunos momentos del concierto se hará presente la ausencia de Jose, que había confirmado su participación antes de que se produjera su óbito.
Cuando nos planteamos invitar a músicos de otros lugares, yo tenía claro que habría que buscar a gente muy cómplice y sólida en cuanto a sus pretacioens como instrumentistas. Gente que aportara una tímbrica instrumental que pudiera "casar" con los sonidos del timple. Los discos de Totoyo hablan de su extraña singularidad: todos los instrumentos que contienen los grabó el mismo en diferentes pistas, así que esta es una ocasión especial, porque va a poder trabajar con músicos de otras latitudes.
A la banda-base de Millares se les unirán una prestigiosa lista de instrumentistas de la escena folk ibérica. El gallego Roi Casal, integrante de Milladoiro, se sumará al espectáculo y al repertorio de Totoyo con el arpa celta, la ocarina y la zanfona. Roi ha sido educado en una disciplina que mamó de su padre y es un músico con el que siempre me ha petecido trabajar en directo. Lo hizo en estudio grabando una ocarina en "Ramito de violetas", cuando hicimos "Canciones del Sur". Javier Palancar, considerado el mejor acordeonista español del género vendrá acompañado de su amigo y colega Jose Ramón Jiménez, clarinete, saxofonista y flautista de algunos de los combos folk más potentes de la escena madrileña, el grupo "La Bruja gata, con quien Olga ha grabado alguna canción para sus discos. A Joserra le encargué para la edición discográfica de la segunda parte del musical "Querido Néstor" una versión "klezmer" de una popular canción canaria de parranda canaria, el "Somos costeros". Fue, me parece, alucínate lo que hizo.
El portugués Luis Guerreiro, que dejó tan buen sabor de boca con su guitarra portuguesa en el último espectáculo de boleros de Olga, conoció al Maestro durante una grabación televisiva en Agüimes y quiso sumarse al homenaje para interpretar un punteo a dúo de folías con su instrumento y el timple.
Foto de autor anónimo. Finales de la década de los 50. Academía de timple de Totoyo







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